
Amado mío, no sabes cuánto quisiera
tenerte ahora aquí, a mi lado,
para decirte que sin vos mi mundo
es acotado, escueto, reducido...
Si no te veo todo es nostalgia,
penumbras, desconcierto...
Si no te escucho, me ahogo en un silencio
irreversible, triste, desolado,
y la esperanza naufraga sin futuro
en un mar de miedos y desvelos.
Quiero tus brazos, la tibieza de tus manos
la ternura escondida en tu mirada
y esos “te amo” que nunca pronunciaste
y permanecen cobardes, ocultos, ateridos.
Quiero tu sombra fundida con la mía
nuestros pasos por el mismo camino
y nuestra lucha, sin tregua y sin retorno
en pos de un mismo sueño.
tenerte ahora aquí, a mi lado,
para decirte que sin vos mi mundo
es acotado, escueto, reducido...
Si no te veo todo es nostalgia,
penumbras, desconcierto...
Si no te escucho, me ahogo en un silencio
irreversible, triste, desolado,
y la esperanza naufraga sin futuro
en un mar de miedos y desvelos.
Quiero tus brazos, la tibieza de tus manos
la ternura escondida en tu mirada
y esos “te amo” que nunca pronunciaste
y permanecen cobardes, ocultos, ateridos.
Quiero tu sombra fundida con la mía
nuestros pasos por el mismo camino
y nuestra lucha, sin tregua y sin retorno
en pos de un mismo sueño.

